oracion cuando no se puede recibir la comunion
Ve, mi Ángel Guardián querido,
A la iglesia por mí, a la Misa a oír.
Ve, arrodíllate con devoción en mi lugar
y atesora para mí todas las gracias.
En el momento del Ofertorio,
por favor ofréceme a Dios Divino.
Todo lo que tengo y todo lo que soy,
Preséntalo con el Precioso Cordero.
Adorad por mí la gran Oblación.
Oren por todos los que más quiero
, estén lejos o estén cerca.
Acordaos también, queridos muertos míos,
por quienes se derramó la Sangre Preciosa de Cristo.
Y en la Comunión tráeme
la Carne y la Sangre de Cristo, mi futuro alimento.
Para darme fuerza y santa gracia
Una promesa para verlo cara a cara
Y cuando termine la Santa Misa
Entonces con Su bendición, volver a casa.
oracion cuando no se puede recibir la comunion
A veces, debido a circunstancias especiales, no es posible recibir la comunión durante la misa. En estos casos, es importante recordar que no se está solo y que aún se puede participar en la liturgia de una manera significativa.
Una oración que se puede decir en este momento es la siguiente:
“Señor Jesús, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo unirme a ti en este momento. Aunque no puedo recibirte sacramentalmente, te recibido espiritualmente en mi corazón. Permanece conmigo siempre y ayúdame a vivir de acuerdo con tu voluntad. Amén.”
Esta oración es conocida como la “comunión espiritual” y puede ser una fuente de consuelo y fortaleza cuando no se puede recibir la comunión físicamente.
Recuerda que siempre puedes estar en comunión con Dios a través de la oración y el amor.
Además, es importante recordar que la comunión no es solo recibir el cuerpo y la sangre de Cristo durante la misa, sino también vivir en amor y armonía con nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
Podemos honrar a Dios y estar en comunión con Él al servir a los demás, perdonar a aquellos que nos han herido y buscar la paz en nuestras relaciones.
La comunión espiritual puede ser una oportunidad para profundizar nuestra relación con Dios y comprometernos a vivir según Su voluntad en todo momento.