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Ángel de Dios,

Mi Guardián Amado,
a quien Su amor me encomienda aquí,
esté siempre a mi lado,
para alumbrar y custodiar,
para gobernar y guiar.

Amén.

 

La antigua tradición de rezar la oración del Ángel de la Guarda sigue viva hoy en día.

Se cree que esta sencilla oración, también conocida como “Ángel de la Guarda nº 1”, aporta a quienes la recitan la protección especial del ángel de la guarda contra el mal y el daño.

Se cree que el texto original de la oración se remonta a una época muy anterior al cristianismo y tradicionalmente la recitan a diario obispos, sacerdotes y otras figuras religiosas.

La oración reza, traducida del latín: “Ángel de Dios, mi querido guardián, a quien el amor de Dios me encomienda aquí, siempre este día (o noche) estate a mi lado, para iluminar y guardar, para gobernar y guiar”.

Se dice que esta oración proporciona protección espiritual a quienes la recitan con devoción. Se cree que te mantiene a salvo de peligros físicos y espirituales. Además,

las sentidas palabras de la oración marcan el tono del día e invitan al ángel de la guarda a proporcionarle conciencia, consuelo y guía divinos.

La oración “Ángel de la Guarda ” no promete milagros, sino un compañero espiritual que te acompañará en tu viaje, proporcionándote protección espiritual, guía y sabiduría.

Así que, para aquellos que quieran permanecer cerca de su Ángel de la Guarda, consideren tomarse unos minutos cada día para rezar la oración “Ángel de la Guarda”

Es una forma sencilla de invitar a la protección y la gracia divinas de Dios a tu día y de rendir respeto al ángel todopoderoso que vela por ti.

La oración del ángel guardián es una plegaria muy especial que se utiliza para invocar la protección y ayuda de nuestro ángel protector.

Esta oración se puede rezar en cualquier momento del día, pero es especialmente recomendable hacerlo al despertar y al acostarse.

La oración del ángel guardián dice así:

“Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo que me perdería. Ángel de Dios, que eres mi custodio, ilumina mi mente, mi corazón y mi entendimiento.

Guíame por el camino de la verdad y la vida, y protégeme de todo mal y peligro. Amén.”

Esta hermosa oración es una forma de recordar que siempre estamos acompañados por un ser celestial que nos cuida y nos guía en todo momento.

Es una forma de fortalecer nuestra fe y nuestra confianza en Dios, y de sentirnos protegidos y amados en todo momento.

Imagenes de oraciones a los angeles